"Los liderazgos retóricos no son suficientes para una verdadera integración"
Períodico Clarín. Buenos Aires, Argentina. Por Fabián Bosoer
El nacionalismo es una realidad arraigada en América latina y una poderosa fuerza movilizadora. Pero puede resultar también un obstáculo para la integración y el entendimiento entre los países y bloques.
Es un error separar a América del Sur de México y América central, tanto como quedarse fijado en las diferentes opciones de integración entre el ALCA, el Mercosur o el ALBA. Debajo de estas diferencias existen fuertes conexiones en la actual realidad latinoamericana. Pero para que estos vínculos se traduzcan en avances en los procesos de integración hace falta un multilateralismo más eficiente que supere los nacionalismos y regionalismos cerrados".
Quien así opina es la actual presidenta del PRI de México, Beatriz Paredes Rangel, una de las caras más visibles de una generación política de recambio en su país. Socióloga de la UNAM y ex líder de la Confederación Nacional de Campesinos, fue diputada a los 21 años, la primera mujer gobernadora de Tlaxcala, uno de los estados más pobres, presidenta de la Cámara de Diputados, embajadora en Cuba y presidenta del Parlamento Latinoamericano. Estuvo en Buenos Aires participando del Seminario sobre la Alianza de Civilizaciones que se realizó en la Cancillería y conversó en exclusiva con Clarín.
Las maestras y los maestros han sido artífi-ces del México contemporáneo. En el curso del siglo XX fue a través de la educación pública que la población del país, que al término de la Revolución Mexicana era de alrededor de 14.3 millones y tenía un índice de analfabetismo de 66.1%, recibió de las maestras y maestros heroicos la luz del alfabeto, las primeras letras, el aprendizaje de la lectura y de la escritura. A lo largo y ancho del territorio nacional, en las escuelas de los municipios de las regiones más escarpadas y en las de las ciudades nacientes se entonaba el Himno Nacional y se rendían los honores a la bandera; fue así que el sistema escolar público enlazó a esta sociedad, pluriétnica y pluricultural, fijando las bases de la identidad mexicana. El esfuerzo educativo de los gobiernos posrevolucionarios, además de educar al país, lo integró.
Pocas veces he escuchado un discurso político que revele, con tanta nitidez, cómo un uso inteligente e ilustrado del lenguaje puede expresar cuestiones muy fuertes, críticas severas, sin lesionar el más correcto comportamiento diplomático.
Es el caso del espléndido discurso del Presidente de la República del Ecuador, Rafael Correa Delgado, pronunciado en la comida que le ofreció el gobierno de México el pasado 11 de abril. Cito algunos párrafos.
Beatriz Elena Paredes Rangel (Tizatlán, Tlaxcala, 18 de agosto de 1953). Cursó estudios de Sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México, inició su carrera política a los 21 años de edad, al ser electa Diputada al Congreso de Tlaxcala entre 1974 y 1977, posteriormente fue Diputada Federal, llegando a presidir la Cámara de Diputados y a responder uno de los informes de gobierno de José López Portillo...